¿Qué se come en Ucrania?
Los ucranianos comen caliente al mediodía, empezando por una sopa, casi siempre borsch, y luego un segundo como varenyky o holubtsí. El pan está en la mesa en todas las comidas, y el salo, tocino curado, es el picoteo clásico.



Platos típicos y sus calorías
Desayuno
El desayuno muchas veces son syrnyky, tortitas fritas pequeñas de requesón servidas con nata agria, mermelada o miel. Tres tienen unas 330 kcal. Otras mañanas son bocadillos, huevos o un cuenco de kasha, gachas de trigo sarraceno, con té o café.
Comida
La comida del mediodía es la más grande y va por platos. Primero la sopa, normalmente borsch, un caldo de remolacha con col, patata y muchas veces carne, unas 250 kcal el plato con una cucharada de smetana, nata agria. Viene con pampushky, panecillos tiernos de levadura pintados con aceite y ajo machacado. El segundo es carne o pescado con patata o kasha.
Cena
La cena en casa muchas veces son varenyky, empanadillas cocidas rellenas de patata, col, cerezas o requesón, servidas con nata agria, cebolla frita o mantequilla derretida. Un plato de varenyky de patata tiene unas 500 kcal. Los holubtsí, hojas de col enrolladas sobre arroz o trigo sarraceno con carne, y los deruny, tortitas de patata fritas, son los otros clásicos de casa.
Entrantes
Muchas comidas empiezan con salo, tocino de cerdo salado cortado fino y comido en pan de centeno con ajo o cebolla. Unas lonchas, 30 g, tienen unas 240 kcal. Al lado hay pepinillos y tomates en salmuera y ensaladas de remolacha o de col. El propio borsch cuenta como primer plato.
Postres
Los dulces tiran de requesón, miel y fruta. Los syrnyky y los varenyky de cereza sirven también de postre. El medovyk, una tarta de miel en capas, es el favorito de las familias, y la tarta Kyiv, dos capas de merengue de avellana con crema de mantequilla, lleva el nombre de la capital. En Navidad hay kutia, trigo con semillas de amapola, frutos secos y miel.
Bebidas
El té y el café son las bebidas de diario. El kvas, una bebida algo gaseosa de pan fermentado, es la de verano de toda la vida. El uzvar, una compota de manzana, pera y ciruela secas, se bebe en Nochebuena y todo el invierno, unas 90 kcal el vaso. La horilka, el vodka ucraniano, acompaña al salo y los pepinillos en una celebración.
Comida callejera
Las panaderías venden pyrizhky, bollitos pequeños al horno o fritos rellenos de col, patata o cerezas, y los deruny salen calientes con nata agria. El pollo Kiev, un filete de pollo empanado con mantequilla de hierbas dentro, unas 500 kcal, es un clásico de la época soviética que los restaurantes siguen sirviendo. En los Cárpatos, el banosh, harina de maíz cocida en nata agria con queso brynza y torreznos por encima, es el plato de montaña.
Normal allí, raro fuera
El borsch se puede comer en cualquier comida, desayuno incluido, y cada familia insiste en que la suya es la buena. El salo, grasa de cerdo blanca y pura, se come crudo en pan como picoteo. Las cerezas van dentro de las empanadillas, y en 2022 la UNESCO incluyó la cocina del borsch ucraniano como patrimonio que necesita protección urgente.